Pues sí. Por los pueblos de la sierra pero con alguna variante desconocida que ha hecho más interesante si cabe este estupendo recorrido por las estribaciones de la
Sierra de Guadarrama. No hay más que ver las caras que llevamos...
Salimos de Moralzarzal para dirigirnos a Manzanares por la
Cañada Real Segoviana. Sin embargo, esta vez damos un rodeo que nos acerca a Cerceda por un divertido sendero que discurre paralelo al
arroyo de Fuentidueña.
A la altura de la
Fuente de las Liebres giramos a la izquierda para iniciar la bajada
trialerosa al Embalse de Santillana, muy completa y entretenida, con unos tramos rápidos y otros más pedregosos, pero sin dificultad si se deja a la bici hacer su trabajo.
Cruzamos la cola del embalse y dejamos atrás Manzanares. Atravesamos la entrada a
La Pedriza, bastante concurrida ya, y enfilamos hacia Mataelpino por la pista del GR-10, que
pica claramente hacia arriba. En un momento dado giramos a la derecha por una rampa bastante dura...
...que va suavizando poco a poco hasta la
Colada de las Covachuelas. En este camino, lo que empieza siendo una rápida bajada se convierte al poco en una auténtica
trialera, un profundo surco trazado por el agua salpicado con dos o tres escalones
pedroleros, de los que ya hay que tener cierta técnica para superarlos. Si no, pues como nosotros, en "modo manual".
Y a partir de aquí, nada nuevo. Bajamos hasta Becerril y nos tomamos un respiro (y un poco de chocolate) antes de afrontar el sendero que nos lleva hasta la presa del Embalse de Navacerrada. Lo rodeamos totalmente y tras cruzar la casi congestionada M-601, el terreno se torna favorable hasta Moralzarzal.
Bordeamos primero el
Cerro del Castillo en las inmediaciones de Collado Mediano y luego el
Cerro del Telégrafo por la rápida pista que nos conduce a nuestro destino final.
Pinchando aquí, un montón de fotos.
Y aquí el
track: