lunes, 8 de diciembre de 2014

Los Molinos - Alto del León


Según nos acercábamos a Los Molinos por la A-6 ya lo veíamos: por Navacerrada y La Bola todo blanco; por el collado de La Mina y el puerto de Los Leones, ni rastro de nieve. ¡Hoy no tocamos pelo, Míguel! Bueno, la esperanza es lo último que se pierde.


Salimos de Los Molinos hacia el oeste y nos damos una vueltecilla por las dehesas del Toril y los Poyales, ya ganando altura desde el principio. Luego, después de un corto sendero, comienza una rápida bajada hasta la N-VI y nada más cruzarla empiezan las hostilidades.


La subida hasta la pista de La Mina es dura, con una pendiente constante de más o menos el 10% y por un firme a ratos bastante irregular. Pero es que además, a medida que ascendemos, aparece la nieve (¡bien!, pero, ojo, hielo en las umbrías, uy, uy ,uy) hasta cubrir totalmente el camino.


Desde este punto teníamos pensado bajar a San Rafael y regresar por los collados del Hornillo y de La Mina, pero la pista está totalmente helada y no nos arriesgamos. Llegamos al Alto del León con mucha precaución y nos recibe un viento gélido que corta la respiración. Tras una fotos y un intento de evitar la carretera (cosa que no conseguimos) acabamos la ruta bajando hacia Los Molinos por las faldas de La Peñota.


Las fotos (pinchando aquí) y el track:




domingo, 16 de noviembre de 2014

El Collado de los Pastores


Se suponía que no llovía hoy, y así, decidimos subir alto, lo más alto que pudiéramos. Sin embargo, ya llegando a Manzanares tuvimos que hacer uso intensivo del limpiaparabrisas y aunque en la entrada de La Pedriza no llovía y lucía un tímido sol, los nubarrones de la cumbre no presagiaban nada bueno.


La subida (17 kilómetros) la hacemos a ritmo, sin parar (salvo unos segundos para ajustar el sillín de Jesus). Alguna ráfaga de viento, unas gotas y, casi al final, nieve. Y luego, al doblar la curva que da acceso al collado, de repente y sin avisar, el bofetón: el Ventisquero de la Condesa haciendo honor a su nombre.


¡Vaya vendaval!  Refugiados al abrigo de las piedras decidimos volver sobre nuestras pedaladas. El panorama no invitaba a seguir, y menos aún subir a La Nava. Y lo que tardamos en subir 2 horas, lo bajamos en poco más de media. ¡No hay derecho!


El track:

domingo, 9 de noviembre de 2014

Las pistas del Canal


¡Socorrooo, que vienen las lluvias! Y la alternativa al típico carril, son estos caminos de servicio de los canales que abastecen de agua a los madriles. Lo bueno es que, por mucho que haya llovido, no acumulan ni agua ni barro; lo malo es el perfil -rompepiernas total- que no da tregua.

Salimos de Tres Cantos y vamos hacia San Agustín del Guadalix siguiendo el Canal Bajo y regresamos alternando entre el Canal Alto y el del Atazar hasta las inmediaciones de Colmenar, desde donde tomamos el carril bici para terminar.




domingo, 2 de noviembre de 2014

El Hueco de San Blas


Sólo por esto la ruta de hoy ya ha merecido la pena...


Vale. Tuvimos suerte. Pero fueron diez minutos de éxtasis contemplativo increíbles. Y para colmo, al final, los buitres alzaron el vuelo describiendo sus característicos círculos por el valle. ¡Joder, qué bonito!


Este espectacular mirador se encuentra a 17 kilómetros de Soto y 600 metros por encima, justo detrás de La Pedriza. La subida es larga pero no especialmente dura, salvo un par de rampas, con algún que otro descansillo para aliviar la tensión de las piernas. Lo más incómodo es el firme de la pista/camino, de grava suelta casi todo el recorrido.


Para la bajada acortamos por la trialera que nos deja de nuevo en la pista de subida (Senda de la Abutarda). Es complicada. Mucha inclinación, zetas cerradísimas y dos o tres pasos más difíciles. Y encima larga, que llegas al final con las manos doloridas de tanto tirar de freno. ¡Pero mola!


La segunda parte de la ruta es más pistera. Llegamos a Miraflores por el Camino de la Fuente del Cura y salimos por la estación, hacia Soto, por la gran pista del GR-10. Ya hacia el final nos desviamos por un sendero por detrás del Centro de Convicencias, en el que Jesus tiene un percance en un paso aparentemente sin dificultad. Aún nos estamos preguntando cómo pudo suceder. Menos mal que no pasó .

Las fotos y el track:

domingo, 26 de octubre de 2014

La tapia del Soto de Viñuelas


Un recorrido muy atractivo que se compone en su mayoría de senderos singletrack pegaditos a la tapia, pero que también permite, separándose un poco de aquélla, hacerlo más sosegadamente por pistas y caminos. En cualquier caso la ruta es sencilla, aunque en algunos puntos hay que lidiar con bancos de arena o profundas roderas.


domingo, 19 de octubre de 2014

Las Matas... y al Hoyo


Seguimos tomando rutas prestadas de compañeros beteteros, y se agradece, porque ya la neurona empieza a vaguear y resulta más cómodo trabajar sobre plano y no tener que improvisar. Además, siempre hay alguien que ha estado allí (dondequieraquesea).


Los kilómetros iniciales son los más complicados. Primero porque para salir de Las Matas tienes que superar unos buenos rampones, y luego nada más dejar el asfalto, te encuentras con tres escalones que, vale, los subes, pero a costa de un buen sofocón.


Luego ya la cosa suaviza y seguimos ganando altura hasta Hoyo por caminitos y senderos divertidos. Dejamos atrás de nuevo el asfalto y más de lo mismo: caminitos y senderos disfrutones, para entrar en Las Matas por el Palacio del Pendolero.


En definitiva una salida corta pero intensa, dura por momentos pero siempre agradecida con ese toque de suave enduro que tanto nos gusta. Muchas fotos y el track:




domingo, 12 de octubre de 2014

El carril de San Martín


Nuestro recurso cuando llueve, o mejor, cuando dicen que va a llover. Porque lo cierto es que nos hizo una mañana estupenda. Un poquito de aire, eso sí. De cara a la ida y favorable a la vuelta, pero ninguna inclemencia más.


Como curiosidad, lo de los árboles. Hasta cinco caídos vimos; el más grave el de Valdebernardo, en plena acera (a la vuelta ya lo estaban retirando). Y este de la foto en medio del carril...


Y el track: