domingo, 18 de agosto de 2013

Vicálvaro - El Goloso

Esto de salir sólo no mola. Aparte del hecho en sí, es que me dan las tantas. Y aunque elijo rutas populares, apenas me cruzo con una docena de bikers. El objetivo de hoy es explorar un sendero que discurre paralelo a la tapia de El Pardo, desde Cantoblanco hasta (si es que tiene continuidad) el mismísimo Puente de la Marmota.
Tomo el anillo ciclista hacia el norte y para romper la monotonía voy cresteando por Sanchinarro y Las Tablas. Justo tras dejar atrás el desvío del carril de Colmenar se abandona el asfalto para pasar por debajo las vías del tren y la M40. Ahora hay que buscar la tapia de El Pardo y seguirla hacia la derecha, hasta la antigua estación (abandonada) de Valdelatas.


Aquí es donde empieza el senderillo: revirado y ratonero, sube y baja continuo, apenas visible por la espesa vegetación, típico de esta zona. Yo me quedé a la altura de El Goloso, pero seguro que se puede apurar más. La vuelta, por el otro lado de la trinchera ferroviaria, se hace por pista hasta enlazar con el carril de Colmenar.

Y el track:


jueves, 15 de agosto de 2013

Travesía de las cumbres escurialenses

Esta ha sido la LIII edición de esta marcha de la que únicamente teníamos referencias porque en más de una ocasión en años anteriores habíamos sufrido cortes de tráfico en el puerto de La Paradilla cuando los participantes cruzaban la carretera y nosotros íbamos camino de Las Navas.

Este año, engañ..., digooo alentados por Rubén, que participa con un grupo de amigos (Juanjo, Carlos, Inaki, Fer, Oli y Alex), hemos venido con mucho ánimo y predisposición a correr en esta edición Toñi y Jesús (Puchi).

Y bien digo correr, porque la gracia de la marcha, aparte de los cinco subidotes y la kilometrada total, es que hay control horario en cada cumbre, debiendo coronar cada una en un tiempo máximo prefijado por la organización (90', 60', 90', 90' y 60', con un tiempo total para finalizar la prueba de 6h 30'), por lo que no puedes dormirte en los laureles y mucho menos ir de paseo (a mí me sobró... ¡un minutooo!).

La ruta es difícil tirando a muy difícil; tan es así que sufrimos dos bajas, Toñi y Carlos, ambas en la subida a San Benito (la más dura con diferencia), hacia la mitad del recorrido. El tiempo acompañó. Hizo calor pero no en exceso, aunque más de uno no lo llevó nada bien. Luego al final, la cosa cambió y desde el Alto del Malagón hasta la meta en la Fuente del Cerbunal, llovió torrencialmente, por lo que llegamos calados hasta los huesos. Afortunadamente la lluvia cesó y pudimos saborear el menú degustación a base de ensaladilla y pollo asado con el que todo el que acababa era obsequiado.

En cuanto a la organización, de 10. Ágil en la salida, varios puntos de avituallamiento (agua y fruta) a lo largo del recorrido y bastante presencia sanitaria.

La Machota baja
Distancia: 3,82 km
Desnivel: 400,87 m
Pendiente máxima: 27,51 %
Pendiente media: 11,27 %
La Machota alta
Distancia: 1,16 km
Desnivel: 124,01 m
Pendiente máxima: 38,95 %
Pendiente media: 12,81 %
San Benito
Distancia: 1,74 km
Desnivel: 311,47 m
Pendiente máxima: 31,02 %
Pendiente media: 19,43 %
El cerro de la Cabeza
Distancia: 3,56 km
Desnivel: 311,95 m
Pendiente máxima: 24,35 %
Pendiente media: 8,99 %
Fuente del Cerbunal
Distancia: 2,19 km
Desnivel: 152,91 m
Pendiente máxima: 26,76 %
Pendiente media: 8,42 %

Aquí algunas fotos.

Y el track:


domingo, 11 de agosto de 2013

Vicálvaro - Getafe - Casa de Campo

Son casi las 11h cuando salgo. Tarde, muy tarde, sobre todo cuando se espera uno de los días más calurosos del verano. Pero no me importa, no hago pereza. Ya tengo metido en la cabeza el recorrido, así que me dirijo hacia Santa Eugenia por el pinarcillo.
¡Qué recuerdos...!
Los carriles del PAU de Vallecas me sacan de la civilización y por el camino de Valdecarros desciendo hasta la depuradora Sur y la Cañada Real. Cruzo el carril de San Martín y pongo al Cerro de los Ángeles en mi punto de mira. Lo dejo atrás y a partir de aquí tengo 11 kilómetros de asfalto para atravesar El Bercial, ParqueSur y Leganés Norte, que no se llevan mal porque hay poco tráfico.
El salto de la verja, en Cuatro Vientos
Flanqueado por San José de Valderas a un lado y por Las Presillas al otro, llego a la entrada del Museo Aeronáutico, luego de superar el famoso escalón que da acceso al puente sobre la A5. Cruzada la autopista se entra en la zona de Venta la Rubia, donde se alcanza la cota más alta de la ruta.
Reponiendo líquidos, que no todo va a ser de-sufril
Al llegar al arroyo Meaques giro al este siguiendo su curso hasta el mismísimo lago de la Casa de Campo, donde no me puedo resistir a la tentación: -¡Glups, glups, glups,... aaaaaaaah! Me hubiera tomado tres, pero dada la hora que es (las 14h), decido acortar la ruta por Madrid Río, y me temo que voy a necesitar los cinco sentidos para recorrerlo.
Típica estampa de Madrid
Sin embargo, quizás por la hora y por el calor, que ya aprieta lo suyo, el recorrido está bastante despejado y lo hago cómodamente y a buen ritmo. Ya sólo queda sufrir un poquito en las cuestas de Palomeras, aunque menos de lo que pensaba dado mi penoso estado de forma, y a las 15h, cansado pero contento, llego a casa.
¡Vaya, vaya, aquí sí hay playa!
Y el track:

jueves, 8 de agosto de 2013

Vespertina hasta la Casa de Campo

Pues eso, después de un mes sin tocar pelo, aquí me_ ando, comprobando sensaciones tras el obligado parón, ya sin dolores, no sé si debido al largo reposo o a la rehabilitación, o a ambos.

De momento la cosa pinta bien, al menos para la bici. Ya veremos con las otras disciplinas. Tengo la mosca detrás de la oreja, me da a mí que alguna tendré que dejar. Espero que no, porque ya me había hecho ilusiones para el año que viene.

¡Pinto, pinto, gorgorito...!

La bicha
Y el track:

domingo, 28 de julio de 2013

Las vacaciones de Paco

Así se las pasa Paco, probando material. Creo que es en el Carril del Gallo y con la bici de descenso..., ¿no?


domingo, 7 de julio de 2013

Los tres valles

Esta ruta constituye el fin de fiesta que cierra la temporada oficial del Grupo PePEDAL, hasta que en septiembre retomemos la actividad betetera con nuevos recorridos, nuevos retos y, lo que es más importante, nuevos compañeros de fatigas.


Para la última teníamos varias opciones en mente, todas ellas ambiciosas, el tres provincias, el nevero,..., pero al final Sergio nos propuso esta clásica de la Sierra de Guadarrama saliendo de Los Molinos (media docena de kilómetros y ciento y pico metros de desnivel positivo adicionales), oferta que no pudimos rechazar.

Saliendo de Los Molinos con La Peñota al fondo
Sergio nos saca de las calles de Los Molinos y enseguida nos vemos subiendo por un sendero durillo que enlaza con el Camino de los Campamentos. A la altura del Puricelli los grupos de bikers se multiplican; intentamos acoplarnos a alguno, pero es difícil, así que Paco y Sergio tiran con los más fuertes y Míguel, Jesus y Puchi se acomodan en un ritmo más tranquilo. Nos agrupamos en el mirador Vicente Aleixandre y completamos el más llevadero tramo final del Puerto de la Fuenfría todos juntos.

El Puerto de la Fuenfría
El Carril del Gallo está en su punto. Sobre este sendero está todo dicho, con sus piedras, raíces, toboganes, agua,... ¡Una gozada, vamos! Luego lo enlazamos con la trialera del arroyo del Telégrafo, bastante más complicada y en la que pateamos en los tramos más difíciles.

Cruzando el arroyo del Telégrafo
Tras un poco de bajada por la pista asfaltada que viene de la Fuente de la Reina llegamos a la carretera M601. Ya en clara subida, la cruzamos, y empieza lo duro de verdad. Primero un par de rampones aún por el asfalto. Luego tras un giro a la derecha, se toma el Camino Viejo del Paular que conduce al Puerto de los Cotos...

La pista asfaltada (GR-10-1) del Monte de Valsaín
Aquí ya cada uno va a lo suyo, o a lo que puede más bien. Es conveniente no levantar mucho la mirada para no desmoralizarse al ver lo que se te viene encima. La subida va, en general, de menos a más, los primeros tramos al 7-8%, para alcanzar en la parte central el 14-15%. Menos mal que el camino está en buenas condiciones... hasta que llegas a la parte final.

Tomando aire en la tramo final de subida a Cotos
Obligados por una pista que se vuelve intransitable, los últimos 800 metros hay que hacerlos por la senda trialera que discurre paralela a aquella. Si te quedaba algo en la recámara, es el momento de darlo todo, apretando los dientes para superar los obstáculos en forma de escalones y raíces a golpe de riñón.

Últimos metros de la subida a Cotos por el Camino Viejo del Paular
Reponemos agua en la fuente dedicada a Bernaldo de Quirós y, tras un buen descanso, tomamos la carretera hasta el Puerto de Navacerrada. Desde aquí decidimos bajar a Cercedilla por el Camino del Calvario. La verdad es que en invierno tiene mejor pinta. Está demasiado seco y las piedras (muchas, muchas piedras) muy sueltas. Además nos vimos acosados por un grupo de bikers que parecía querer pasarnos por encima.

En la fuente de Bernaldo de Quirós
Aunque a lo largo de la jornada más de uno renegó por la dureza de la ruta, al final acabamos todos más contentos que un perro con dos colas. ¡En septiembre, más y mejor!

Mas imágenes tras el click.

Y el track:


domingo, 30 de junio de 2013

Cueva Valiente desde La Jarosa

Problemas mecánicos de último minuto han impedido a Jesus realizar esta ruta, así que con Míguel ausente, solo quedábamos dos (Paco y Puchi) para dar la bienvenida al que esperamos sea un nuevo componente del grupo: Róber, hermano de Paco para más señas.

Hoy la idea era dar una vuelta por La Jarosa y, si nos veíamos con fuerza, intentar alguna cosilla más. Durante el ascenso al Collado de la Mina Róber puede pero no quiere. Se mantiene detrás, cerrando el trío. Seguro que por respeto a a las canas de Puchi, porque aunque está empezando en esto del mtb, de fuerza va sobrao. Otra cosa es bajar.

No está claro cuándo decidimos subir a Cueva Valiente. De pronto nos vemos bajando hacia el camping de Peguerinos por el divertido sendero paralelo a la carretera que hace poco habíamos hecho en nuestra ruta del Camino del Ingeniero. Róber aún no se defiende bien con las piedras y las raíces, pero bueno, ya llegará el día en que perdamos su estela por estas bajadas pedroleras*.

Desde el camping tomamos el sendero del Arroyo del Prado del Toril, bastante más entretenido que la pista, pero mucho más exigente, tanto física como técnicamente. Un último tramo de pista (también evitable por el Arroyo del Chuvieco) y llegamos al Collado de la Gargantilla, puerta de entrada a Cueva Valiente.


















Son 2.225 metros demoledores con dos tramos claramente diferenciados: el primer kilómetro durísimo; y el segundo prácticamente imposible, solo apto para los elegidos (Paco, of course). Bajando lo difícil se torna peligroso y Róber sufre una caída. Luego, hasta el Collado del Hornillo se llega por una divertida trialera con un par de pasos complicados que no disfrutamos a tope porque ya venimos un poco tocados.

Y poco más. Una vez superado de nuevo el Collado de la Mina, solo queda dejarse caer tranquilamente hasta el coche.

Todas las fotos aquí.

Y el track:

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* Es que el grupo tiene unos estándares de calidad muy altos, por eso ponemos el examen de acceso complicado, para asegurarnos de que los candidatos son dignos (y están lo suficientemente enfermos) para formar parte de la familia pepedalera. Róber aprobó con nota. ¡Ja, ja! Es coña, ¿eh?