domingo, 22 de septiembre de 2013

Gran vuelta por las vegas

Pues sí, una de la etapas más largas que hemos hecho. Y tenía su razón de ser. La semana que viene haremos La Talajara 125km (sí, sí, el próximo finde, una semana antes de la oficial) y había que prepararse un poco.
Nuestro Iwo Jima particular
El recorrido ha sido eminentemente rodador, por carril bici y pista (muy incómoda en algunos tramos), con la única dificultad de la corta y explosiva cuesta del Pingarrón.

Mucho amor en el reencuentro
Salimos a las 8:00 Míguel, Jésus y Puchi de Vicálvaro. Recogemos a Pako en el P.L.M. media hora más tarde (su hermano Róber ha rechazado amablemente la invitación, ¿por qué será?) y, tras media hora más, a Javi en la Cañada Real. Start.

Lo que en principio iba a ser una subida a La Marañosa tranquila se ha convertido en una carrera de persecución con la llegada del numeroso grupo del MTB Leganés. En un instante nos hemos mezclado con ellos cogiendo y soltando ruedas hasta la rotonda de la Warner, donde tras el respectivo desbarajamiento ambos grupos se han separado.

Nosotros tomamos camino de Gózquez de Abajo y de Vallequillas para cruzar el Jarama y seguir su curso hacia el sur por una incómoda pista rizada. Y tras unos kilómetros llegamos al tramo complicado de la jornada, la cuesta del Pingarrón.

Aquí, con la excusa de investigar Javi y Puchi toman el camino de la izquierda, una subida más larga pero mucho más llevadera. Por la derecha, Pako, Míguel y Jésus se enfrentan al cuestarrón, con sus bancos de arena, piedra suelta y un respetable 20% de desnivel.
Receso miccionador antes de la supercuesta
La parte alta del valle está perfilada por la Cañada de las Merinas. La tomamos hacia el norte en busca de la cementera. Paramos en la gasolinera que hay enfrente para comer y beber. Míguel va un poco tocado (pero poco) y los demás no estamos para tirar cohetes, salvo Pako, claro.

Tras el descanso retrocedemos de nuevo para tomar el carril hacia Arganda en un suave descenso que nos viene fenomenal para recuperar fuerzas.
Tecnología punta para el grupo
El tramo final es bien conocido: Rivas, Protección Civil, camino de Salmedina o de los charcos radiactivos -en el cruce de la Cañada Real nos despedimos de Javi- y camino de Valdecarros para entrar en Vicálvaro por el PAU de Vallecas y Santa Eugenia tras casi seis horas encima de la bici. ¡Lo normal!
Un beso
Tras el click todas las fotos, y el track del recorrido:

 

domingo, 15 de septiembre de 2013

Una de tap(i)as

Qué bien que ya se va incorporando todo el personal. Sólo falta por aparecer Sergio. Hoy Ángel no ha podido venir y Javi está en labores diplomáticas como embajador del grupo en otra ruta. Aún así, nos hemos juntado Míguel, Pako, Róber y los dos Jesuses (ambos dos).

Según el título de la entrada, la idea era visitar las tapias de El Pardo y del Soto de Viñuelas, pero como lo que no puede ser no puede ser y además es imposible, a la altura de El Goloso nos tuvimos que dar la vuelta ya que a Róber le vino a presentar sus respetos toooda la pajarería.



Y el track, muy parecido al de hace unas semanas...

domingo, 8 de septiembre de 2013

Los cortados de La Marañosa

Toc, toc, toc! Hola? Ya estamos de vuelta. Con muchas ganas y más proyectos que, si logramos hacer la mitad de la cuarta parte, podremos estar contentos. Y con dos nuevas incorporaciones...
...perdón, RE-incorporaciones, Ángel y Javi, que han prometido regularidad en sus apariciones por el blog (so pena de grandes agravios y desgracias si no cumplen).


Y el track, un recorrido clásico por la zona sur de Madrid.


domingo, 18 de agosto de 2013

Vicálvaro - El Goloso

Esto de salir sólo no mola. Aparte del hecho en sí, es que me dan las tantas. Y aunque elijo rutas populares, apenas me cruzo con una docena de bikers. El objetivo de hoy es explorar un sendero que discurre paralelo a la tapia de El Pardo, desde Cantoblanco hasta (si es que tiene continuidad) el mismísimo Puente de la Marmota.
Tomo el anillo ciclista hacia el norte y para romper la monotonía voy cresteando por Sanchinarro y Las Tablas. Justo tras dejar atrás el desvío del carril de Colmenar se abandona el asfalto para pasar por debajo las vías del tren y la M40. Ahora hay que buscar la tapia de El Pardo y seguirla hacia la derecha, hasta la antigua estación (abandonada) de Valdelatas.


Aquí es donde empieza el senderillo: revirado y ratonero, sube y baja continuo, apenas visible por la espesa vegetación, típico de esta zona. Yo me quedé a la altura de El Goloso, pero seguro que se puede apurar más. La vuelta, por el otro lado de la trinchera ferroviaria, se hace por pista hasta enlazar con el carril de Colmenar.

Y el track:


jueves, 15 de agosto de 2013

Travesía de las cumbres escurialenses

Esta ha sido la LIII edición de esta marcha de la que únicamente teníamos referencias porque en más de una ocasión en años anteriores habíamos sufrido cortes de tráfico en el puerto de La Paradilla cuando los participantes cruzaban la carretera y nosotros íbamos camino de Las Navas.

Este año, engañ..., digooo alentados por Rubén, que participa con un grupo de amigos (Juanjo, Carlos, Inaki, Fer, Oli y Alex), hemos venido con mucho ánimo y predisposición a correr en esta edición Toñi y Jesús (Puchi).

Y bien digo correr, porque la gracia de la marcha, aparte de los cinco subidotes y la kilometrada total, es que hay control horario en cada cumbre, debiendo coronar cada una en un tiempo máximo prefijado por la organización (90', 60', 90', 90' y 60', con un tiempo total para finalizar la prueba de 6h 30'), por lo que no puedes dormirte en los laureles y mucho menos ir de paseo (a mí me sobró... ¡un minutooo!).

La ruta es difícil tirando a muy difícil; tan es así que sufrimos dos bajas, Toñi y Carlos, ambas en la subida a San Benito (la más dura con diferencia), hacia la mitad del recorrido. El tiempo acompañó. Hizo calor pero no en exceso, aunque más de uno no lo llevó nada bien. Luego al final, la cosa cambió y desde el Alto del Malagón hasta la meta en la Fuente del Cerbunal, llovió torrencialmente, por lo que llegamos calados hasta los huesos. Afortunadamente la lluvia cesó y pudimos saborear el menú degustación a base de ensaladilla y pollo asado con el que todo el que acababa era obsequiado.

En cuanto a la organización, de 10. Ágil en la salida, varios puntos de avituallamiento (agua y fruta) a lo largo del recorrido y bastante presencia sanitaria.

La Machota baja
Distancia: 3,82 km
Desnivel: 400,87 m
Pendiente máxima: 27,51 %
Pendiente media: 11,27 %
La Machota alta
Distancia: 1,16 km
Desnivel: 124,01 m
Pendiente máxima: 38,95 %
Pendiente media: 12,81 %
San Benito
Distancia: 1,74 km
Desnivel: 311,47 m
Pendiente máxima: 31,02 %
Pendiente media: 19,43 %
El cerro de la Cabeza
Distancia: 3,56 km
Desnivel: 311,95 m
Pendiente máxima: 24,35 %
Pendiente media: 8,99 %
Fuente del Cerbunal
Distancia: 2,19 km
Desnivel: 152,91 m
Pendiente máxima: 26,76 %
Pendiente media: 8,42 %

Aquí algunas fotos.

Y el track:


domingo, 11 de agosto de 2013

Vicálvaro - Getafe - Casa de Campo

Son casi las 11h cuando salgo. Tarde, muy tarde, sobre todo cuando se espera uno de los días más calurosos del verano. Pero no me importa, no hago pereza. Ya tengo metido en la cabeza el recorrido, así que me dirijo hacia Santa Eugenia por el pinarcillo.
¡Qué recuerdos...!
Los carriles del PAU de Vallecas me sacan de la civilización y por el camino de Valdecarros desciendo hasta la depuradora Sur y la Cañada Real. Cruzo el carril de San Martín y pongo al Cerro de los Ángeles en mi punto de mira. Lo dejo atrás y a partir de aquí tengo 11 kilómetros de asfalto para atravesar El Bercial, ParqueSur y Leganés Norte, que no se llevan mal porque hay poco tráfico.
El salto de la verja, en Cuatro Vientos
Flanqueado por San José de Valderas a un lado y por Las Presillas al otro, llego a la entrada del Museo Aeronáutico, luego de superar el famoso escalón que da acceso al puente sobre la A5. Cruzada la autopista se entra en la zona de Venta la Rubia, donde se alcanza la cota más alta de la ruta.
Reponiendo líquidos, que no todo va a ser de-sufril
Al llegar al arroyo Meaques giro al este siguiendo su curso hasta el mismísimo lago de la Casa de Campo, donde no me puedo resistir a la tentación: -¡Glups, glups, glups,... aaaaaaaah! Me hubiera tomado tres, pero dada la hora que es (las 14h), decido acortar la ruta por Madrid Río, y me temo que voy a necesitar los cinco sentidos para recorrerlo.
Típica estampa de Madrid
Sin embargo, quizás por la hora y por el calor, que ya aprieta lo suyo, el recorrido está bastante despejado y lo hago cómodamente y a buen ritmo. Ya sólo queda sufrir un poquito en las cuestas de Palomeras, aunque menos de lo que pensaba dado mi penoso estado de forma, y a las 15h, cansado pero contento, llego a casa.
¡Vaya, vaya, aquí sí hay playa!
Y el track:

jueves, 8 de agosto de 2013

Vespertina hasta la Casa de Campo

Pues eso, después de un mes sin tocar pelo, aquí me_ ando, comprobando sensaciones tras el obligado parón, ya sin dolores, no sé si debido al largo reposo o a la rehabilitación, o a ambos.

De momento la cosa pinta bien, al menos para la bici. Ya veremos con las otras disciplinas. Tengo la mosca detrás de la oreja, me da a mí que alguna tendré que dejar. Espero que no, porque ya me había hecho ilusiones para el año que viene.

¡Pinto, pinto, gorgorito...!

La bicha
Y el track: