domingo, 17 de agosto de 2014

La Dehesa Boyal de San Sebastián


Brujuleando por wikiloc la semana pasada me llamó la atención una ruta por los senderos de la Dehesa Boyal de San Sebastián. "Trialeras rápidas, divertidas y poco técnicas" prometía la entrada. Pues dicho y hecho. Para allá que me voy, lejos, muy lejos...


Porque la diversión se encuentra a 41 kilómetros de Vicálvaro. Sí, todo llano, pero 41. En el arroyo de Viñuelas hago un descansito antes de afrontar la subida a la dehesa por el secarral de la tapia. Allí asisto a una curiosa masterclass sobre el vadeo de ríos: más de 20 metros de fango y el agua cubriendo los bujes. ¡Hasta las pedaladas tenían contadas! Me invitan a probar, pero... ¿qué necesidad hay de mojarse habiendo un reluciente puente de madera?


Ya en mi destino me pongo a pensar en la vuelta ¡Va a ser dura! De las cinco o seis bajadas/subidas previstas sólo hago dos y media. Las bajadas son cortas, llenas de arena y surcos. Lo mejor sin duda el sendero horizontal, rápido y ratonero.

Salgo de allí hacia Canto Blanco. Estoy tentado de acortar por las nuevas urbanizaciones de Alcobendas pero no me fío de mi sentido de la orientación. Así que nada, a apretar los dientes, desarrollo cómodo y cuando llegue, he llegao.



domingo, 3 de agosto de 2014

Vuelta a La Marañosa


Una salida tranquila en un día también tranquilo en el que, al madrugar, nos ahorramos los rigores del lorenzo. Los caminos un tanto secos y poco transitados para lo que es habitual en este trazado, aunque siempre hay una excepción...


El track:


jueves, 31 de julio de 2014

Salida vespertina por los alrededores


Una salida corta para estirar las piernas y reencontrarme con estos dos hipermegamáquinas que últimamente sólo tienen ojos para las delgaditas, haciendo soplaos, morcueras y demás burradas flaqueriles.
Spider-Paco y Spider-Rubén

Tiramos hacia la zona de las minas de sepiolita y los descampados de Coslada, más que nada para ver cómo es aquello, que no lo conocemos. En el circuito de motocross, aprovechando un recto en una bajada y un neumático escondido entre la maleza, Paco nos deleita con un casi perfecto frontflip; lástima que soltara la bici y aterrizara de espaldas, si no le hubiéramos dado un 10. ¡P'habernos matao, oiga usté!


... y seguimos con el juego.

A la vuelta de las vacaciones tres agradables paseos para no perder la costumbre.




Aquí van las pistas: el primer día creo que conseguí rodar por un sendero por el que no lo había hecho nunca. El segundo día buscaba una entrada pero no la encontré. Sigue cerrado a cal y canto. Y el tercero..., el tercero ¡pim, pam, pum!

Y ahora los tracks con las soluciones: uno, dos y tres.

domingo, 6 de julio de 2014

Adivina, adivinanza...


Teniendo en cuenta que está tomada hacia la mitad de la ruta, ¿podríais adivinar a qué lugar corresponde la foto? Sólo añadir que, históricamente, es un punto muy bien balanceado.


Pinchando aquí se accede al track... y a la solución.

domingo, 15 de junio de 2014

Gran vuelta al embalse de Valmayor

Crónica gráfica
Abantos desde el punto de inicio de la ruta, justo donde la M505 cruza el embalse.

Subiendo por la Cañada Real del Camino de Madrid hacia Colmenarejo.

Rodeamos la población por pistas y caminos.

La presa del embalse de Valmayor, del tipo escollera, desde la pista de la Espernada.

Por la pista de la Espernada, justo antes de iniciar la rápida bajada al río Aulencia.

Nada más cruzar el río -por un paso de piedras- el camino se empina.

Las cuestas más duras y largas de la jornada, en el monte Cuerda Herrera.

Y para quitar el mal sabor de boca de la subida, un senderito disfrutón, aunque sigue picando hacia arriba. 

Llegamos a Valdemorillo por este curioso carril hormigonado.

Y tras cruzar Valdemorillo, ¡a subir otra vez! por el Camino de Robledo de Chavela.

De frente, el San Benito, y a la derecha, la Machota Baja.

Sendero de la Colada de la Crucijada, en subida. ¡Bajarlo debe ser una gozada!

Desde Zarzalejo tomamos la calzada romana, con esta dura subida en el Prado de Cendreros.

Cancela de acceso a La Herrería.

Acabando la estupenda trialera de la tapia de El Castañar.

Más senderos chulos por el bosque de La Herrería.

Una gran losa en el sendero que nos conduce a El Escorial.

Por el famoso recorrido de las cancelas que une El Escorial con la urbanización Navalquejigo.

Y ya cerca del final, este increíble sendero por el Bosque de los Arroyos.

El embalse de Los Arroyos.

Al fondo, el final de nuestra ruta.

El resto de fotos, que son muchas, pinchando aquí


domingo, 8 de junio de 2014

Vicálvaro - Campo Real


Hoy empezamos la crónica por el final. Por su interés informativo. Hemos sido parados por un guarda en el Camino de la Fortuna, ese que en una salida anterior habíamos descubierto para enlazar con Rivas evitando la carretera del Cristo.

Se nos ha informado de que el camino es privado y no se puede circular. Sin embargo, ni por el lado de Rivas ni por el de la Ermita de la Torre hay un sólo cartel o indicación que advierta de la prohibición. Es curioso, porque en buena parte del trayecto el camino está flanqueado por sendas vallas: la de Los Berrocales por un lado y la del Metro por el otro.

En fin, si alguien sabe algo más que lo comente y si es verdad que es privado tendremos que evitar este tramo en futuras salidas.


Para llegar hasta aquí salimos a las 8:00h de Vicálvaro hacia Coslada. Cruzamos la Cañada Real y hacemos el bajadote del Cerro de la Herradura hasta el río Jarama. Seguimos su curso en la zona de El Negralejo por un cerradísimo -aunque transitable- sendero entre el propio río y el campo de golf.


Pasamos las lagunas de Velilla e iniciamos la subida a Campo Real por buenas pistas y caminos. A la salida del pueblo descansamos un rato y con el estómago lleno y la vejiga vacía nos lanzamos por el sendero del cauce del río seco. Una gozada, oiga.

Seguimos bajando hasta La Poveda, pero esta vez no la atravesamos. Llegamos al río Jarama de nuevo por la zona de La Serena y lo cruzamos por el puente verde.


Nos queda casi lo más duro de la jornada: las tres cuestas de los cortados de El Piul. Son duras pero relativamente cortas y las negociamos con solvencia. Salimos de Rivas cruzando otra vez la Cañada Real y el resto ya lo sabéis.