"... en las frías mañanas de enero, cuando el grajo vuela bajo y hace un frío del carajo, cuando el sol se esfuerza por remontar el horizonte y esparcir sus rayos de vida sobre la naturaleza aún adormecida, en esos momentos es cuando se les puede ver.
Aparecen de improviso, confundiéndose con el paisaje, en plena armonía con el medio, deslizándose, casi levitando, sutilmente sobre el terreno sea cual sea su orografía, dejando apenas un imperceptible rastro de su paso.
Son los PePEDALeros en acción ..."
También en la entrada original: la morcuera y la hoya de san blas.
viernes, 10 de febrero de 2012
domingo, 5 de febrero de 2012
El Cancho de Pedrezuela
Hoy hemos dado una vuelta de tuerca más a esta espléndida zona de la Dehesa de Moncalvillo y después de haber recorrido en varias ocasiones sus "canales" habituales, es la tercera vez que afrontamos un track con tramos "fuera de pista".
Comenzamos en San Agustín del Guadalix con un tiempo muy agradable: hace frío, pero nada de viento. Remontando el Arroyo de Navalperal Míguel pincha, pero gracias a nuestra pericia y buen hacer "sólo" tardamos 40' en reparar (de ésta seguro que nos fichan para algún team de la F1).
Pasamos La Almenara por la pista semiasfaltada y nos desviamos a la derecha por el camino de Guadalix de la Sierra, que atraviesa de sur a norte la gran Dehesa de Moncalvillo. Un pequeño descanso en forma de bajada y giramos a la izquierda en busca de las primeras piedras.
Pero nada de eso. El caminillo, al menos en su incio, ha sido allanado para dar paso a los vehículos. Una pena. Sin embargo, las piedras no se harían de rogar. Pero antes ..., el hielo: un tramo de 25m de pista de patinaje que nos costó un par de buenas culetadas.
Después del hielo, el camino se estrecha y se convierte en un pedregal difícil de ciclar (pero no imposible) hasta el Cancho de Pedrezuela. Para subir al cerro es necesario cargar un ratito la bici. Nada insufrible. Sin embargo, para bajar, deberían haber puesto un ascensor: tales son el desnivel, los pedrolos, los escalones y los surcos.
Superado ese tramo el camino se "civiliza" otra vez y, bajando más que subiendo, enlazamos con la pista del Cordel de Valdemilanos, con su disfrutón sendero trialero, que nos deja en el alto de Valdelagua, el vértice norte de la tapia del Soto de Viñuelas. De aquí a los coches, 5km de nada.
En el siguiente mapa hemos marcado las zonas difíciles, en rojo, y las imposibles, en negro.
Y las "afotos" y el "atrack":
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| PEPEDAL - 20120205 - el cancho de pedrezuela |
domingo, 29 de enero de 2012
Puente de la Marmota, Puente Medieval. La clásica
Hace casi tres años que no rodábamos por las pistas y senderos de esta clásica de la sierra madrileña, sin duda una de las más populares, como atestiguan la gran cantidad de bikers que nos cruzamos en ambos sentidos.
El trazado discurre, al principio, junto a la tapia del Monte de El Pardo por el Cordel de Valdeloshielos, aunque éste apenas hace honor a su nombre. El peligro real viene por los profundos surcos y roderas que presenta el camino en las zonas de bajada.
Después de dos repechones (siempre junto a la valla) llegamos a la zona pedrolera que da acceso al Puente de la Marmota. En esta ocasión, salvo el canalillo horadado en la roca, lo hacemos del tirón. Un trago y unas fotos y nos ponemos en marcha.
El sendero que sale del puente y enlaza con la pista de los toboganes es espectacular. Siempre en subida, exige lo mejor de uno para evitar poner pie a tierra en los dos o tres pasos complicados que tiene. En el Puente Medieval paramos a "repostar". Con el estómago lleno, decidimos volver por el lado fácil: el Camino de Santiago.
El sendero, en este sentido, es muy agradecido, pues los pasos pedroleros son limpios y se superan con relativa facilidad. Dejamos Colmenar por el cementerio, en un rápido descenso hasta el Arroyo Tejada. El primer vadeo lo hacemos "en seco"; sin embargo en el resto (6 ó 7 más) el arroyo viene crecidito y acabamos con los pies mojados. ¡Vaya gracia!
Las fotos y el track:
El trazado discurre, al principio, junto a la tapia del Monte de El Pardo por el Cordel de Valdeloshielos, aunque éste apenas hace honor a su nombre. El peligro real viene por los profundos surcos y roderas que presenta el camino en las zonas de bajada.
Después de dos repechones (siempre junto a la valla) llegamos a la zona pedrolera que da acceso al Puente de la Marmota. En esta ocasión, salvo el canalillo horadado en la roca, lo hacemos del tirón. Un trago y unas fotos y nos ponemos en marcha.
El sendero que sale del puente y enlaza con la pista de los toboganes es espectacular. Siempre en subida, exige lo mejor de uno para evitar poner pie a tierra en los dos o tres pasos complicados que tiene. En el Puente Medieval paramos a "repostar". Con el estómago lleno, decidimos volver por el lado fácil: el Camino de Santiago.
El sendero, en este sentido, es muy agradecido, pues los pasos pedroleros son limpios y se superan con relativa facilidad. Dejamos Colmenar por el cementerio, en un rápido descenso hasta el Arroyo Tejada. El primer vadeo lo hacemos "en seco"; sin embargo en el resto (6 ó 7 más) el arroyo viene crecidito y acabamos con los pies mojados. ¡Vaya gracia!
Las fotos y el track:
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| PEPEDAL - 20120129 - puente de la marmota - puente medieval |
domingo, 22 de enero de 2012
La Morcuera y la Hoya de San Blas
Hoy llevamos un trazado con varias alternativas y siempre que esto ocurre nos vemos en la disyuntiva de elegir: subimos, no subimos; bajamos, no bajamos; ... Y como en esta vida no se puede tener todo y debemos ajustar el tiempo y el esfuerzo, nos dejamos dos o tres bajadas trialeras para mejor ocasión. ¡Ya tenemos excusa para volver!
La mañana está fresca y en los alrededores de Soto la escarcha lo cubre casi todo pero no hay hielo. Esta primera parte de la ruta consiste básicamente en dos cosas: subir y subir. Bordeamos la población hacia la Ermita del Rosario hasta enlazar con la pista del Monte Aguirre que sube directamente hasta la Morcuera.
En las umbrías 'tocamos pelo' en forma de nieve helada lo que hace que a la sorpresa de circular por tan inesperado pavimento se una cierta precaución. Al superar el pinar la pista suaviza su pendiente para volverla a incrementar en el duro tramo final de carretera.
Bajo el aparente cartel vemos, disfrutamos y respiramos tal como reza su lema. Además, también sacamos tiempo para alimentarnos e hidratarnos, ¡que falta hace! Tras la pausa iniciamos la bajada por trialera. No es especialmente complicada pero en los tramos en los que la nieve cubre las piedras decidimos patear, por si acaso.
Alcanzamos la pista y descendemos en busca del Camino del Mostajo que acaba convirtiéndose en una estupenda trialera, con piedras más gordas y dos o tres zetas cerradísimas que ponen cierto picante a la bajada.
De nuevo en la pista el trabajo está todo hecho. Dejamos en el tintero otro par de trialeras para cuando volvamos ... antes de que llegue el invierno, que a buen seguro llegará.
El álbum:
Y el track:
Y, por primera vez, un vídeo:
La mañana está fresca y en los alrededores de Soto la escarcha lo cubre casi todo pero no hay hielo. Esta primera parte de la ruta consiste básicamente en dos cosas: subir y subir. Bordeamos la población hacia la Ermita del Rosario hasta enlazar con la pista del Monte Aguirre que sube directamente hasta la Morcuera.
En las umbrías 'tocamos pelo' en forma de nieve helada lo que hace que a la sorpresa de circular por tan inesperado pavimento se una cierta precaución. Al superar el pinar la pista suaviza su pendiente para volverla a incrementar en el duro tramo final de carretera.
Bajo el aparente cartel vemos, disfrutamos y respiramos tal como reza su lema. Además, también sacamos tiempo para alimentarnos e hidratarnos, ¡que falta hace! Tras la pausa iniciamos la bajada por trialera. No es especialmente complicada pero en los tramos en los que la nieve cubre las piedras decidimos patear, por si acaso.
Alcanzamos la pista y descendemos en busca del Camino del Mostajo que acaba convirtiéndose en una estupenda trialera, con piedras más gordas y dos o tres zetas cerradísimas que ponen cierto picante a la bajada.
De nuevo en la pista el trabajo está todo hecho. Dejamos en el tintero otro par de trialeras para cuando volvamos ... antes de que llegue el invierno, que a buen seguro llegará.
El álbum:
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| PEPEDAL - 20120122 - la morcuera y la hoya de san blas |
Y el track:
Y, por primera vez, un vídeo:
domingo, 15 de enero de 2012
De senderos por La Barranca
7:30 a.m. El día empieza o, mejor dicho, la noche termina con algún problema logístico que nos impide cargar las bicis de forma segura en el coche de Jesus. Cual parada en boxes de gran premio, cambiamos de coche y listo.
Hoy la cosa va de senderos. La mañana está gris, con las nubes agarradas a las cumbres, pero la previsión meteorológica anuncia el comienzo de las hostilidades para esta tarde. Bien.
Comenzamos a las afueras de Mataelpino, tomando la pista que baja a Becerril. Allí callejeamos un poco hasta la parte norte del pueblo y tomamos el primer sendero, la Vereda de las Cabezas, que nos deposita al pie de la presa de Navacerrada.
Subimos al muro por asfalto y cruzamos la portezuela a nuestra derecha para iniciar un sendero, primero algo podregoso y luego más civilizado, que nos lleva a la cola del embalse. Cruzamos el río Navacerrada por el correspondiente puente y salimos del recinto por el norte en busca de la carretera.
Al cruzar ésta estamos en el Camino de los Almorchones, que nos introduce directamente en el valle de La Barranca. Pasado el hotel, en la segunda revuelta de la pista, comienza el plato fuerte de la jornada (y a nevar): la senda Ortiz. Son poco más de 2km y 100m de desnivel positivo de puro mtb.
En este sentido (subiendo) se requiere de cierta técnica para superar los escalones de piedras y raíces. Cuando llegamos a la pista ya nieva copiosamente por lo que la bajada la hacemos con precaución.
Pasamos El Ventorrillo entre camiones quitanieves y bajamos por el Camino del Calvario, donde nos cruzamos con unos cuantos "sufridores". Justo antes de llegar al río Navalmedio, a la izquierda, comienza un estrecho sendero apenas pisado en su inicio que, entre verdes helechos, faldea por la zona de El Ventorrillo.
El sendero acaba con una bajada muy pronunciada y repleta de piedra suelta. ¡Cuidadín! Pasamos la cancela de la izquierda y por una rápida pista llegamos al cruce de las carreteras M601 y M607.
Tomamos dirección a Colmenar (muy atentos al tráfico) y tras rebasar el hotel dejamos el asfalto para disfrutar de otro senderito (aunque lo tenemos que compartir con unos cuantos moteros) que bordea el pueblo de Navacerrada por el norte.
Otro pequeño tramo de carretera y en la rotonda giro a la izquierda, retomando el Camino de los Almorchones, pero ahora al revés. En la entrada a la Casa de los Almorchones tomamos el GR-10, que ya no abandonaremos hasta las inmediaciones de Mataelpino, cerrando así el ocho.
Hoy la cosa va de senderos. La mañana está gris, con las nubes agarradas a las cumbres, pero la previsión meteorológica anuncia el comienzo de las hostilidades para esta tarde. Bien.
Comenzamos a las afueras de Mataelpino, tomando la pista que baja a Becerril. Allí callejeamos un poco hasta la parte norte del pueblo y tomamos el primer sendero, la Vereda de las Cabezas, que nos deposita al pie de la presa de Navacerrada.
Subimos al muro por asfalto y cruzamos la portezuela a nuestra derecha para iniciar un sendero, primero algo podregoso y luego más civilizado, que nos lleva a la cola del embalse. Cruzamos el río Navacerrada por el correspondiente puente y salimos del recinto por el norte en busca de la carretera.
Al cruzar ésta estamos en el Camino de los Almorchones, que nos introduce directamente en el valle de La Barranca. Pasado el hotel, en la segunda revuelta de la pista, comienza el plato fuerte de la jornada (y a nevar): la senda Ortiz. Son poco más de 2km y 100m de desnivel positivo de puro mtb.
En este sentido (subiendo) se requiere de cierta técnica para superar los escalones de piedras y raíces. Cuando llegamos a la pista ya nieva copiosamente por lo que la bajada la hacemos con precaución.
Pasamos El Ventorrillo entre camiones quitanieves y bajamos por el Camino del Calvario, donde nos cruzamos con unos cuantos "sufridores". Justo antes de llegar al río Navalmedio, a la izquierda, comienza un estrecho sendero apenas pisado en su inicio que, entre verdes helechos, faldea por la zona de El Ventorrillo.
El sendero acaba con una bajada muy pronunciada y repleta de piedra suelta. ¡Cuidadín! Pasamos la cancela de la izquierda y por una rápida pista llegamos al cruce de las carreteras M601 y M607.
Tomamos dirección a Colmenar (muy atentos al tráfico) y tras rebasar el hotel dejamos el asfalto para disfrutar de otro senderito (aunque lo tenemos que compartir con unos cuantos moteros) que bordea el pueblo de Navacerrada por el norte.
Otro pequeño tramo de carretera y en la rotonda giro a la izquierda, retomando el Camino de los Almorchones, pero ahora al revés. En la entrada a la Casa de los Almorchones tomamos el GR-10, que ya no abandonaremos hasta las inmediaciones de Mataelpino, cerrando así el ocho.
El álbum de fotos:
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| PEPEDAL - 20120115 - senderos de la barranca |
Y el track:
domingo, 8 de enero de 2012
Subida a la Nava de La Pedriza
No se puede empezar el año "mejor": metiéndose una soba entre pedal y pedal de 1400m de desnivel. El grupo sólo pudo estrenar el año con tres de sus miembros (Míguel, Paco y Puchi) pero a los demás los llevábamos en el corazón.
El día comenzó algo fresco, pero con el sol llamando a la puerta y ayudados por las duras rampas de la pista de la Sierra de los Porrones, pronto se nos olvidó el frío. Como ya viene siendo habitual, a Paco no hay quien le contenga. Si todos pudiéramos ir a su ritmo no veríamos ni la cuarta parte del paisaje que nos regala este enclave privilegiado de la sierra madrileña.
Hacemos la parada de avituallamiento en el Collado de los Pastores. El día está clarísimo y se ve casi media España. Sin embargo, el collado no presenta tanto tráfico como en otras ocasiones. Será que cuesta arrancar el año ...
Llegando al comedero de buitres nos preguntamos si subir a La Nava o no. ¡Que tontería! Pues claro. Ya que estamos, hacemos el recorrido completo. Y bien que mereció la pena. Arriba, rodeados de cabras ¿salvajes?, por unos momentos fuimos testigos de la parada nupcial de estos animales. No se oían berridos al estilo de los venados de Cazorla, sólo el restallar de los cuernos cuando chocaban violentamente para decidir cuál de los machos se quedaría este año con todo el harén.
Y todas las fotos y el track:
El día comenzó algo fresco, pero con el sol llamando a la puerta y ayudados por las duras rampas de la pista de la Sierra de los Porrones, pronto se nos olvidó el frío. Como ya viene siendo habitual, a Paco no hay quien le contenga. Si todos pudiéramos ir a su ritmo no veríamos ni la cuarta parte del paisaje que nos regala este enclave privilegiado de la sierra madrileña.
Hacemos la parada de avituallamiento en el Collado de los Pastores. El día está clarísimo y se ve casi media España. Sin embargo, el collado no presenta tanto tráfico como en otras ocasiones. Será que cuesta arrancar el año ...
Llegando al comedero de buitres nos preguntamos si subir a La Nava o no. ¡Que tontería! Pues claro. Ya que estamos, hacemos el recorrido completo. Y bien que mereció la pena. Arriba, rodeados de cabras ¿salvajes?, por unos momentos fuimos testigos de la parada nupcial de estos animales. No se oían berridos al estilo de los venados de Cazorla, sólo el restallar de los cuernos cuando chocaban violentamente para decidir cuál de los machos se quedaría este año con todo el harén.
Y todas las fotos y el track:
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| PEPEDAL - 20120108- subida a la nava de la pedriza |
miércoles, 4 de enero de 2012
Casa de Campo - El Pardo
Atípica salida esta primera del año por varias razones: por el día (miércoles), por la hora (más de las 11:00), por la composición internacional del grupo, por las caidas, por los tiros, ...
En fin, que allí nos juntamos Thomas, Tomás, Rubén, Paco y Puchi para disfrutar de los espectaculares senderos de El Pardo. (¿Alguien dijo "sufrir"?).
Y el track:
En fin, que allí nos juntamos Thomas, Tomás, Rubén, Paco y Puchi para disfrutar de los espectaculares senderos de El Pardo. (¿Alguien dijo "sufrir"?).
Y el track:
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